Hunter S. Thompson
dandan | 30 Enero, 2006 22:37 | Share and Enjoy:

Estaba buscando quién era el director de "Miedo y asco en Las Vegas" (es Terry Gilliam) cuando me he enterado de que el autor de la novela, Hunter S. Thompson, murió el año pasado, se pegó un tiro. Lei la novela hace años, y me partía yo solo, es la historia de un periodista y su abogado (!!!) que se van a una convención de sheriffs contra la droga, en Las Vegas, con el coche cargado de idem eadem idem hasta los topes ( y vuelven de vacío). La película no me gustó tanto, cogía el punto espectacular, pero le faltaba el puntito directo. Me ha impresionado la noticia por dos cosas: porque al final se despidió como había anunciado años antes, muchos años antes, y porque le han hecho el
funeral que quería: lanzaron sus cenizas en Aspen desde un cañón de 30 metros de altura lleno de fuegos artificiales, un cañón que costó 2 millones de dólares y que pagó Johnny Depp.
En 1977, en el prólogo de uno de sus libros, Thompson escribió sobre el asunto, no se si poner la cita porque es un poco larga, no, si, bueno, la pongo:
Tengo la sensación de que podría estar igual sentado aquí cincelando las palabras de mi lápida... y que, al acabar, la única salida decente sería bajar directamente desde esa jodida terraza a la calle, 28 pisos y 200 metros por lo menos de aire sin obstáculos hasta la Quinta Avenida.
Nadie sería capaz de imitar ese número.
Ni yo siquiera... y en realidad la única manera de solventar este asunto es llegar a la razonable conclusión de que ya he vivido y terminado la vida que planeé vivir (me he pasado en 13 años, en realidad) y a partir de ahora todo será Una Nueva Vida, una cosa distinta, un asunto que termina esta noche y empieza mañana por la mañana.
Así que si decidiese tirarme a la calle al acabar esto, quiero dejar muy clara una cosa: me encantaría sinceramente dar ese salto, y si no lo doy lo consideraré siempre un error y una oportunidad perdida, uno de los poquísimos errores graves de mi Primera Vida que ahora está terminando.
Pero, qué demonios, lo más probable es que no lo haga (por todos los peores motivos) y probablemente termine esto y me vaya a casa a pasar las Navidades y tenga que vivir luego 100 años más con todo este galimatías de mierda que estoy amontonando.
Pero sería una salida maravillosa, caramba... y si lo hago, vosotros, cabrones, me deberéis una salve (esta palabra es "salva", maldita sea, parece ser que no manejo esta elegante máquina tan bien como creía), una salva, repito, una salva descomunal con una buena pieza del 44...
Sabéis de sobra que podría hacerlo si tuviese un poco más de tiempo.
¿Vale?
Sí.
Thompson escribió esto hace casi 30 años. Al final lo hizo. Hay suicidios que son deserciones y hay suicidios que son consumaciones. El punto crítico es ese, intentar vivir la vida como uno la ha planeado, y acabarla con un bombazo. Cuando más putas las he pasado es cuando la vida no encajaba con lo que yo había planeado, pero al final he tomado otro camino. Ahora mismo no tengo planes sobre mi vida, todo está abierto, es un experimento. De todas formas, le envidio el funeral.
Existencias de UN solo uso.
rez | 31/01/2006, 05:08