Ayer, en una visita a ciegas que resultó ser un picado perfecto, me compré el libro definitivo de
Niklas Luhmann, "
La sociedad de la sociedad", recién traducido al español y que parecía que me estaba esperando allí puestecito. Es un tocho de casi mil páginas que, la verdad, impone un poco, pero cada vez tengo más claro que para pillar mejor todo lo que está pasando hace falta otra manera de pensar y, de momento, el laborioso tinglado que propone Luhmann es una de las mejores alternativas que he encontrado (se acepte en todo o en parte).
Aunque no sé si lo empezaré a leer enseguida (por cuestión de tiempo), he estado curioseando en la introducción del traductor (Javier Torres Nafarrate), y voy a copiar aquí un párrafo que es como un concentrado de Luhmann (disuélvase en agua tibia). Ah!, el título redundante viene a decir que la sociedad es un sistema que se observa a si misma, que una de las cosas que hace es observar como hace las otras cosas y que esa observación forma parte, al mismo nivel, de las cosas que hace. Copio el párrafo:
"El enfoque luhmannniano es decididamente no ontológico, lo que probablemente quede en evidencia en que su punto de partida no es la identidad, sino la diferencia. El cálculo de la forma de Spencer-Brown se inicia haciendo una distinción; el método funcional se basa en la comparación de alternativas equivalentes; la contingencia remite a otras posibilidades; el sentido es la diferencia entre potencialidad y actualidad; la complejidad se entiende como una gradiente entres sistema y entorno; el sistema es su diferencia respecto al entorno; etc. Todo el bagaje conceptual de la teoría tiene por centro la diferencia. la teoría consiste, entonces, en un armazón conceptual orientado a la observación".
O sea, que no es ontológico quiere decir que no busca lo que las cosas ya son, sino como se configuran para un observador, un observador (perteneciente al campo social observado) que corta por aquí o corta por allá, crea distinciones y entonces configuraciones que también dependen del campo social en donde tiene los pies (distinciones puede que circulares). Las alternativas equivalentes apuntan a la contingencia: las cosas son de esta manera pero podrían/podrán/hubieran podido ser de otra. No hay una necesidad preestablecida de que se ajusten a una supuesta naturaleza/identidad/ser. Este "factor" de contingencia llega patinando sobre el volumen de complejidad de un sistema, que nunca se presenta completo en vista panorámica. La complejidad supone que no todos los elementos están simultáneamente interconectados, solo unos cuantos, y el sentido (lo que de entre todo, tiene sentido), es esa diferencia entre las posibilidades de interconexión y la interconexión que se presenta actualmente, ésta y no otra, aunque se mantiene el excedente de posibilidades para un sentido diferente en otra ocasión. La diferencia de complejidad entre el sistema y el entorno está clara: el sistema ha de reducir la complejidad con respecto al entorno (ha de reducir la entropía) porque sino no se distinguiría de él. La asociación de cuidadores de canarios Roller Harz tiene que distinguirse del conjunto de cuidadores de canarios de canto y de pájaros en general para adquidir perfil propio, convertirse en referente de cuidadores afines y poder hacer más fluido el intercambio de experiencias.
Bueno, iba a seguir hablando de canarios pero he quedado para cenar y se me hace tarde. Ya seguiré otro día.