Pues ya estoy otra vez en Barcelona. Un ratito en Ibiza (definitivamente, no es mi sitio), y unos dias de tranquilidad en Palma. Tiempo para leer, para vacilar con Bruno y para pensar como organizar mi vida (esa cosa que se tiene que organizar una y otra y otra vez) los próximos meses. Vengo con ganas de vida tranquila. Ya se verá.
He estado leyendo un libro sobre sistemas complejos, "
Las conexiones ocultas" de
Fritjof Capra. Es interesante y da mucha información. Capra es el autor de "
El Tao de la física", un libro famoso que nunca he leido a pesar de que el tema me interesa. Soy un poco alérgico a los autores que mezclan temas que me interesan (una manía). Prefiero recoger la información por separado y sacar mis propias conclusiones. Sin embargo, me ha sorprendido que Capra haya vuelto a escribir un libro sobre el tema que ahora me interesa (boinnnk!!!). Está bien, igual ahora me leo "El Tao de la física".
Pero bueno, hoy, repasando las novedades, he encontrado en
Elástico un post del 31 de julio que comenta una conversación entre Brian Eno y y el diseñador de videojuegos Will Wright (SimCity) que tuvo lugar en un teatro de San Francisco hace mes y pico. Copio un buen trozo:
La conversación giró sobre la fascinación que sienten ambos por las estrategias generativas y la creación de sistemas emergentes, algo que se deja sentir fuertemente en sus últimos proyectos. Tras publicar un disco de pop el año pasado, Eno se ha concentrado ahora en su proyecto 77 Million Paintings, un sistema de arte algorítmico que genera un flujo permanente de imágenes y sonidos y que tras haber girado por distintos paises como instalación / exposición, se publicará próximamente en forma de DVD-Rom interactivo. por su parte, Wright lleva casi dos años hablando y dando demostraciones públicas de "Spore", su nuevo título que promete reinventar por completo la manera en que los usuarios generan contenido para los videojuegos.
Cuando se publique "Spore" -casi lo único que todavía no se sabe sobre el proyecto-, muchos lo llamarán el "2001" o el "Ulises" de Wright; ese es su grado de ambición. Cada partida empieza en la escala microscópica, con seres unicelulares que luchan por evolucionar, y acaba con civilizaciones enteras que se lanzan a la conquista del espacio. En este proceso evolutivo a lo "potencias de diez", el juego va recorriendo todos los géneros clásicos, y si al principio comienza como un Pacman, en cada etapa de la evolución se convierte en un juego diferente, recorriendo diferentes estilos hasta terminar como un juego multijugador online donde recorreremos miles de mundos poblados por culturas distintas. Y estas culturas no habrán sido creadas por los programadores de Maxis ni vendrán "dentro de la caja" del juego. Serán el resultado de las decisiones y los procesos de evolución desencadenados por todos los jugadores de "Spore": el juego es en sí mismo una red distribuida que introduce en nuestro universo los mundos y personajes desarrollados por otros jugadores. En un cierto sentido, "Spore" es un experimento en procesos de creación colectiva cuyo resultado es difícil de predecir.
Lo que me ha dejado bocas es que ése es el tema del libro de Capra, que empieza a nivel celular y sigue hasta el management de las grandes compañías. Y la doble carambola es que la conversación era con Brian Eno. Me crujen las neuronas. Pum, pum,pum, vas por aquí, vas por allá, esto y lo otro, y de repente... flassssh!!!. Todo junto. Eno, los sistemas emergentes, los juegos, Capra, Wright. Pues bueno.
Por cierto, he encontrado un libro sobre Eno que se puede descargar
aqui (y otro sobre Fripp
aqui) y una web sobre las Estrategias Oblicuas que escribió con Peter Schmidt
aqui.
Pasan cosas raras
Guillermo | 03/08/2006, 12:47