Ayer con Pablo y Víctor en el Sifó. Víctor llevó unos años el bar que está al lado (una época gloriosa) y la gente del Sifó eran sus vecinos. Buena gente. Cuando ha venido por Barcelona hemos quedado allí. Pero el Sifó está al lado de la Rambla del Raval, y ayer había botellón. Con Pablo tuvimos que atravesar dos cordones policiales para llegar al bar, aquello estaba tomado, y cuando pasamos por la Rambla, sobre las 11, había más policía que ciudadanos en la competición. Era tremendo, tremendo y absurdo, todo el Raval tomado. No buscaban terroristas, ni había obreros indignados poniendo barricadas, solo había una fiesta, pero era una fiesta ilegal.
Cuando estábamos en el Sifó, sobre las 2, Rui nos dijo que habían carreras fuera y que la policía les había hecho cerrar el bar. Nos dijeron que, si salíamos, fuéramos por Sant Antoni y no pasásemos por la Rambla. Por cierto, que en la barra estaba un antiguo eurodiputado muy amigo de Maragall, no sé si era casualidad o no. Nos quedamos hasta las 3 y pico y después fuimos a La Paloma. Cuando salimos aquello seguía lleno de policías, había cristales rotos (los de la Sirena y los de enfrente) y contenedores de basura volcados. Paisaje después de una batalla. En la Paloma más policía, pero bueno, entramos y todo normal. Hacía tiempo que no iba a la Paloma y estaba bien. Teníamos entrada gratis por la gente del Sifó. Buen bailoteo y Víctor estaba divertidísimo. Nos quedamos hasta que cerraron. Pensamos ir al Aurora, y cuando bajamos por Joaquín Costa había un contenedor ardiendo y la calle casi vacía. Era una imagen brutal el contendor ardiendo en aquella calle vacía. Cuando llegamos a la Rambla del Raval la policía no nos dejó pasar, pero dimos la vuelta por la calle de al lado y allí nadie nos impidió el paso. El Aurora estaba chapado, así que tocamos retirada. Uf!!!
Hoy he estado leyendo noticias en Internet. Portada de muchos periódicos. Comento el resumen del
Pais. La mayor concentración en Granada, donde el ayuntamiento montó una carpa en un sitio adecuado. La mayor violencia en Barcelona. En Valencia estaban de Fallas, y toda la ciudad era ya un inmenso botellón. Solo he leído un caso en el que hizo falta asistencia médica, en Salamanca. En la mayoría de los sitios no hubo incidentes.
La mayor violencia en Barcelona. Aquello no solo era absurdo sino contraproducente e inutil. Un desastre. Había regado la Rambla antes para que la gente no se pudiera sentar. Estaban tocando los huevos y semejante despliegue policial es una provocación en una situación así. Con las nuevas ordenanzas municipales en la mano beber en la calle es ilegal, pero este es el resultado de las nuevas ordenanzas municipales. Esta no es la manera de arreglar nada, prohibir no es un buen recurso, pero es un recurso fácil cuando no se entiende nada. La justificación de las ordenanzas son los incidentes en las últimas fiestas de Gracia, que fueron una salvajada. Utilizar la violencia para divertirse es una salvajada. Pero eso también está pasando con esa moda de dar una paliza al primero que pasa por la calle y grabarlo con el móvil, y la solución no sería prohibir los móviles. Hay un problema con la violencia, pero el problema se agrava cuando ya la das por supuesta antes de que aparezca. La estás llamando. En la mayoría de los sitios no hubo incidentes. La mayor violencia en Barcelona.
Yo no soy de botellón, me gustan los bares y cuando voy a un bar pago, y cuando se pasan con los precios no voy más a ese bar. Pero yo tengo trabajo fijo y cobro un sueldo todos los meses. El botellón es un fenómeno nuevo que tiene que ver con los contratos basura y con otra manera de reunirse y divertirse. En Internet puedes compartir archivos y noticias P2P, sin pasar por una distribuidora o un periódico. De persona a persona. En la calle puedes reunirte y divertirte sin pasar por un bar o una discoteca. Es más barato, porque no hay mucho dinero, y da un punto de comunidad. Y te saltas intermediarios. Si aceptas los contratos basura no te escandalices luego si la gente no entra en los bares. En
Menéame he leido un post de
Fiat Lux (mmmm! también en latín) que se lamentaba porque en Francia se echan a la calle para luchar contra esa ley (que ya no es basura sino pura mierda) y en España la convocatoria es para el botellón. Entiendo el punto de vista, pero creo que la situación es la misma, cogida desde otro lado.
Hay varios problemas. Uno es la molestia a los vecinos y otro son los "peligros" del consumo de alcohol. De acuerdo en evitar molestias a los vecinos, pero hay que ver también que pasa con los vecinos. Yo estuve viviendo un tiempo justo en la calle Aurora, en la esquina con lo que ahora es la Rambla, cuando aquello era "el Chino" y en la calle pasaba de todo y a nadie se le ocurría quejarse. Las cosas han cambiado, es verdad, pero los vecinos que protestan también se divierten y se ponen tibios en las bodas. Además, hay un recurso contra las nuevas ordenanzas promovido por las asociaciones de vecinos precisamente. Las quejas de los vecinos hay que ponerlas en este contexto, es un conflicto de derechos a resolver, no la excusa para llenarlo todo de policía. Un conflicto que el ayuntamiento de Granada ha sabido resolver, han hecho bien su trabajo.
Y sobre el consumo de alcohol... bueno, escandalizarse a estas alturas me parece... bueno, que me parece... vaya, que hay una ley antitabaco, un Plan Nacional sobre Drogas, leyes contra el botellón, y en Valencia la convocatoria no tuvo mucho éxito porque todo el mundo estaba de marcha por las Fallas. Titular del Pais (edición en papel): Valencia, cuando la ciudad entera es un botellón. ¿De donde han salido estos políticos tan puritanos? Todo hace un desagradable olorcillo norteamericano. Las declaraciones de
Carmen Moya, delegada del Plan Nacional sobre Drogas (también en el Pais) no tienen desperdicio. Con la mejor voluntad, no acierta ni una. Copio algunas frases: "el objetivo es divertirse bebiendo, y esto es peligrosísimo", "detrás de esta convocatoria hay intereses comerciales", "los jovenes tienen que aprender a divertirse sin que tenga que estar el alcohol por medio". Repito, en la mayoría de los sitios no hubo incidentes. No vale criminalizar. Lo de los intereses comerciales... ¡pero si es justo al revés! Y lo de divertirse sin alcohol está tan bien como divertirse con alcohol. La cuestión es saber divertirse, saber beber, saber lo que pasa antes de decidir que es lo que tiene que pasar.
Y acabo, ¡cielos!, que hoy me he puesto las botas.