PureData
dandan | 12 Marzo, 2006 20:50 | Share and Enjoy:

El viernes estuve cenando en casa de Juan ("el menor de los primos, pero no por eso el menos gamberro") y después fuimos al convent de Sant Agustí, donde pinchaban 3 chicas en algo relacionado con el Dia Internacional de la Mujer (a una de ellas la conocía él de Benicassim). También llevaban veejay y (aunque era pregrabado) me llamó la atención porque trabajaban con estructuras muy gráficas, variaciones sobre la metamorfosis de celdas blancas y negras, una historia bastante sencilla pero, por eso mismo, más asequible para empezar a trabajar en algo asi.
Cuando Jueves me instaló el
PureData en el portátil, empecé a pensar que podría hacer con el programa (despues de ver las masterpieces de Delacrew) y decidí plantearme primero algo sencillito en plan gráfico (quiero decir dos dimensiones). Tenía dos ideas: lineas negras y música (algo parecido a lo que vi el viernes). Después lo amplié: música=baile=un cuerpo bailando. Con la idea del cuerpo aparecieron más posibilidades de líneas: las huellas dactilares y los tatuajes. Y estas líneas y dibujos ya permitían jugar más con las tres dimensiones. Implican un cuerpo, que no ha de ser necesariamente visible, y pueden encajar muy bien con el ritmo de la musica. Además huellas digitales=identidad, identidad física, y tatuajes=identidad simbólica. Bueno, y ahí me quedé.
Cuando me puse a trastear con el PureData me di cuenta de que dominarlo es un buen curro, y lo tengo ahí aparcado, pero hay algo que me fascina de esta historia, y es escribir con imágenes. Para escribir-escribir solo necesitas papel y un boli (y el alfabeto en la cabeza), pero estos programas te permiten escribir con imágenes casi con la misma facilidad. En lugar del alfabeto necesitas controlar las opciones del programa y encajarlas con la idea de lo que quieres decir. Y las imágenes son un alfabeto infinito, algo que el cine ha trabajado, pero limitado a la efectividad de una determinada estructura narrativa, de una historia más o menos realista. Un lenguaje de imágenes puro tiene una fuerza brutal. Esto es lo que me fascina.