Galli y Google
dandan | 09 Marzo, 2006 23:37 | Share and Enjoy:

Leo en
Barrapunto a
Ricardo Galli hablando de Google. Le preguntan (es la última pregunta de la entrevista que le han hecho, la 11) si seguiría recomendando Google después de la advertencia de la
EFF sobre los riesgos para la privacidad de los últimos productos de Google, y dice que si, aunque matiza y razona muy bien la respuesta.
En realidad, la advertencia de la EFF se refiere al
Google Desktop, el buscador local que indexa los archivos del disco duro y hace búsquedas hacia dentro en lugar de hacia afuera. ¿Que no sabes donde tienes aquel archivo que andas buscando? Pues le das a tu Google particular y te lo encuentra. Yo probé de instalarlo, pero me daba problemas, y al final instalé el de Copernic, que me va muy bien (aunque no sé nada sobre los riesgos para la privacidad, habrá que investigarlo). El caso es que Google reconoció estos riesgos en su Desktop.
Pero lo que Galli matiza es la confianza hacia las empresas en general y hacia Google en particular. Hace poco he pasado mi correo a Gmail y es un tema al que le estuve dando vueltas. Galli (al que leo desde hace tiempo y me parece siempre una buena referencia, incluso en su toma y daca con Varsavsky sobre Fon) se muestra escéptico, de entrada, con respecto a las empresas. Por dos motivos: porque su objetivo fundamental es ganar dinero y por el peso que tienen los accionistas incluso en aquellas empresas que pretenden una actitud ética, como es el caso de Google. Comenta la cesión en China, comprensible como empresa pero inaceptable éticamente, y a pesar de seguir recomendando a Google como buscador y por su estrategia publicitaria, alerta sobre los riesgos de un nuevo monopolio. Y en el tema de Gmail reconoce que en Internet no hay privacidad (a menos que se use correo encriptado) pero descarga, de alguna manera, el riesgo en la distancia. Cuanta más distancia más ruido, y más dificultad en reconocer la pista. Privacidad por acumulación. La estrategia de los bancos de peces cuando ataca un tiburón.
Siempre le he dado vueltas al tema de las empresas e Internet. Primero porque te conectas a Internet a través de una empresa (que tiene privilegios con respecto a tu información), y luego porque, una vez dentro, también puedes utilizar los servicios de otras empresas (que también tienen privilegios puntuales en relación al servicio). Después está la diferencia entre las empresas que juegan a favor de Internet (como Google, o incluso Fon) y las que intentan jugar en contra (las majors de la distribución de contenidos audiovisuales). Comparto el escepticismo de Galli y entiendo su recomendación precavida. De momento, es lo que hay, y mejor las que juegan a favor. La alternativa está en un desarrollo paralelo de la propia comunidad de usuarios o en una mayor implicación de la administración pública en proporcionar los servicios que ahora proporcionan las empresas (o en una mezcla de ambos). Y con respecto a Gmail, de momento acepto la relación entre el buen gestor de correo y el uso cuantitativo que hacen (según sus condiciones) de mi información. Ya lo dije, me convenció su resistencia a entregar datos a la administración norteamericana y soy más flexible que Galli en relación con China. China está cambiando, ahora ponen estas condiciones, pero es mejor estar allí que no estar. Para luego.